El estigma de ser paloma

Las palomas son, junto a las ratas, los animales que probablemente llevan encima más estigma social en ciudades y pueblos de todo tipo. En España son demasiado comunes los desprecios e insultos a estas aves tan hermosas que intentan, como pueden, sobrevivir de los restos de comida que encuentran en el suelo y anidar dónde encuentran, que no siempre son árboles.

Sobrevivir a la hostilidad

Con demasiada probabilidad ocurre que estos animales se hieren por diversas causas: frío, accidentes en los que pierden dedos o incluso patitas, golpes con los que pierden plumas o dañan el sistema nervioso de las alas… Incluso es común ver pinchos en los alféizares para que no puedan posarse y que, cuando lo intentan, se hieren. Su sistema alimentario, en condiciones naturales, se constituye por semillas. En las ciudades, en cambio, estos animales comen todo lo que llega a sus picos, puesto que les es difícil encontrar alimento real para ellas: en lugar de semillas, comen sobras de cualquier tipo, pan duro… Es por eso que, al comer tan mal por ingerir comida que no deben, enferman y tienen digestiones terribles.

En ciudades como Madrid o Barcelona se ha intentado implementar un sistema de esterilización a petición de varios organismos. Sin embargo, en ésta última se llevan a cabo asesinatos en las que estos animales caen en la trampa de la comida para ser rápidamente atrapadas por redes. Incluso en estos momentos se está llevando a cabo una acción totalmente falta de ética: la experimentación con las palomas de calle, víctimas expuestas a todo tipo de daño.

 

Cómo ayudarlas

Para ayudar en esta época de anidación podemos ayudarlas, tanto rescatando a algún pichón que pudiéramos encontrar como a palomas jóvenes y adultas. Un rescate es una tenencia que requiere responsabilidad y compromiso, debemos entender que los animales necesitan libertad para la hora en que debamos dejarlas marchar de nuevo, así cómo debemos informarnos en cantidad sobre la alimentación, la temperatura y todo cuidado que necesiten.

 

En el apartado de cuidados en rescates de la página Mis Amigas las Palomas podéis encontrar consejos sobre tenencias, rescates y liberación, así como dónde podemos llevarlas. En Barcelona existe también Corazón de Paloma. Podéis acudir a ellas en caso de necesitar asesoramiento si os encontráis una palomita malherida.

En el Hogar también existe un lugar para las palomas rescatadas. Gracias a ellas hemos podido descubrir lo maravillosas e inteligentes que son y curiosidades que no solemos saber sobre ellas como, por ejemplo, que son animales muy bien orientados y siempre saben dónde está su hogar. Si se pierden, elevan el vuelo y dan círculos cada vez más amplios hasta encontrarlo. También que, cuando encuentran una pareja, es para toda su vida.

En el santuario disponemos de un palomar con la puerta siempre abierta para que entren y salgan. Dentro de él, además, tenemos una caseta para que se refugien del frío y las lluvias. En este lugar destinado a ellas hemos podido acoger a muchas palomas que, a día de hoy, viven tranquilas y sanas, volando por donde quieren, sabiendo que, en cualquier momento, pueden volver a casa.

Dragón, Coffe, Coco, Anna, Jack, Celeste, Bola… todas nuestras palomas tienen una historia detrás, como la de la bella Lovin, rescatada en mitad de un evento. La encontramos asustada, hambrienta y dolorida. Hoy, vuela feliz y segura junto a sus compañeras. También Arce, con su mirada dulce, fue rescatada en mitad del caos urbano en el que estos animales sufren accidentes graves de coche, tienen que soportar la contaminación, comen mal…

Si quieres conocer a nuestras habitantes entra en este link para saber más a fondo sobre ellas. Si alguna te ha cautivado con su mirada brillante y curiosa, no dudes en amadrinarla, ¡serás parte de la vida de una pequeña heroína!